¿Qué es la fibromialgia?
La fibromialgia es una condición crónica que provoca dolor musculoesquelético generalizado, acompañado de fatiga, dificultades para dormir y otros síntomas como dolores de cabeza, problemas de concentración y sensibilidad aumentada a estímulos como la luz, el ruido y las variaciones de temperatura. Aunque no tiene cura, existen tratamientos que ayudan a controlar los síntomas y a mejorar la calidad de vida de quienes la sufren.
Síntomas:
- Dolor crónico y generalizado: Un dolor persistente que afecta a músculos, articulaciones y tejidos blandos en diferentes partes del cuerpo.
- Fatiga: Cansancio extremo que no mejora con el descanso.
- Problemas de sueño: Dificultad para conciliar el sueño, despertarse con frecuencia o tener un sueño no reparador.
- Trastornos cognitivos: Dificultad para concentrarse, problemas de memoria y “confusión mental”.
- Sensibilidad: Mayor sensibilidad al dolor, a la luz, al ruido, a olores y a cambios de temperatura.
- Otros síntomas: Dolores de cabeza, rigidez muscular y articular, entumecimiento u hormigueo en extremidades.
Causas:
Las causas exactas de la fibromialgia no se conocen por completo, pero se cree que involucran una combinación de factores genéticos, ambientales y psicológicos.
Problemas con el procesamiento del dolor: Se cree que la fibromialgia involucra una alteración en la forma en que el cerebro y la médula espinal procesan las señales de dolor, amplificando la percepción del dolor.
Factores genéticos: Existe una predisposición genética, lo que significa que algunas personas pueden tener mayor probabilidad de desarrollar fibromialgia si tienen familiares afectados.
Factores ambientales: Infecciones, traumatismos físicos, cirugías o estrés psicológico significativo pueden desencadenar los síntomas en personas susceptibles.
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